El Barcelona se enfrenta a un conflicto de intereses entre sus empresas colaboradoras. Y en principio parece claro quién va a acabar imponiendo su criterio. En plena búsqueda desesperada de un patrocinador para la camiseta del primer equipo, tres años y medio después de la llegada al poder, la junta directiva de Joan Laporta ha topado con la postura de su principal socio comercial, la multinacional estadounidense Nike.
Según fuentes bien informadas, los responsables de esta firma se oponen a que la camiseta de su marca luzca publicidad de un patrocinador dedicado a levantar apuestas por internet. Para desgracia de Laporta y los suyos, la de la empresa austriaca Betandwin es la mejor oferta de que disponen, por lo que el choque de intereses parece destinado a acabar con una víctima: la necesitada economía blaugrana.
A pesar de que otros clubes en la Liga española, como el Betis o el Espanyol, muestran en sus camisetas o pantalones patrocinio de empresas dedicadas a las apuestas por internet, Nike defiende la postura de que no sería un patrocinador a la altura de su prestigio internacional.


